Física cuántica para los pobres de espíritu

domingo, 26 de septiembre de 2010

Orpheus - Orpheus (1968)


IX

Tan sólo aquel que levantó la lira,
incluso entre las sombras,
puede expresar, entre presentimientos,
la alabanza infinita.

Tan sólo aquel que comió con los muertos
la adormidera, la de ellos,
no volverá a perder
el más leve sonido.

Aunque el reflejo del estanque
se desvanezca muchas veces
sabe la imagen.
Sólo en el reino doble
se volverán las voces
eternas y suaves.

Rainer Maria Rilke - Los Sonetos a Orfeo


Hay pocos personajes mitológicos tan atractivos como Orfeo, ese semidiós que bajó a los infiernos por amor, acción que ninguno de nosotros, simples mortales, está dispuesto a imitar. Hijo del dios Apolo y de la musa Calíope, recibió de sus padres los dones de la música y la poesía. Su talento era inconmensurable: al tocar la lira maravillaba a seres humanos y dioses, e inclusive conseguía que la mismísima Madre Naturaleza detuviera su constante discurrir para deleitarse; su voz, mientras tanto, era hermosa y según se cuenta, logró anular el embrujo que producían las sirenas. El mito de Orfeo fue revivido por infinidad de poetas y también por músicos populares: Tom Jobim y Vinicius de Moraes comenzaron a trabajar juntos en la composición del soundtrack de "Black Orpheus", la película de Marcel Camus (1957); "Orpheus" fue el título de una de las primeras composiciones de Scott Walker, incluida en el disco "Images " de Walker Brothers (1967); Nick Cave se burló de la historia de Orfeo y Eurídice en "The Lyre of Orpheus" (2004); Marc Almond cantó "Orpheus in Red Velvet" en "Enchanted" (1990), uno de sus mejores discos; mientras que David Sylvian le dedicó una de las canciones del maravilloso "Secrets of the Beehive" (1987). Orpheus representó al mito de manera implícita, pero antes de contar su historia debo referirme al sunshine pop, y al hacerlo, abriré ante ustedes las puertas de un mundo maravilloso.

Desde 1966 a 1969 se concibió una nueva forma de hacer pop. Harpers Bizarre, Millenium, The Ballroom, Sagittarius, The Yellow Ballon, The 5th Dimension, The Free Design, Spanky and Our Gang, The Association, The Arbors, The Sunshine Company, Harper's Bizarre, The Peppermint Rainbow, Eternity's Children, The Moon, Fun & Games, The Collage, Mark Eric, Peppermint Trolley Company, Chamaeleon Church, Orpheus por supuesto y, tangencialmente, The Beach Boys, The Left Banke, The Merry Go-Round (el primer grupo de Emmit Rhodes), The Zombies y Honeybus fueron los protagonistas de este movimiento. Ellos, junto a los productores Gary Usher, Van Dyke Parks, Bones Howe, Curt Boettcher y Alan Lorber -deudores del Brill Building Sound, de Burt Bacharach, de Phil Spector- concibieron un sonido barroco, colmado de arreglos sofisticados y melodías luminosas. Estos nombres fueron rápidamente olvidados, tal vez por el triunfo de la psicodelia más rockera (Grateful Dead, Jefferson Airplane) o por el surgimiento del soft-rock (Bread) Lo cierto es que los encantos del sunshine pop eran demasiado refinados como para interesar a la audiencia.

I

Dicen que tanto pesa el oro del reino subterráneo
que no pueden erguirse las cabezas abrumadas por sus coronas,
las excesivas joyas no permiten levantar las manos,
los brazos sonoros de pulseras, desfallecen.

¿Como puede atravesarlo una muchacha con una herida en el pie?

Dicen que el polvo de rubíes sofoca la atmósfera de aquel reino:
antiguo, denso polvo que proviene del lento, interminable
roce de la joya y el metal,
pero que nunca habrá de aligerarse...

¿Como podrá el sonido de una lira atravesarlo?

Dicen que la luz no existe allí,
pero de vez en cuando una oscuridad más leve se insinúa
en la angustiada, legendaria y convulsa oscuridad,
descubriendo por un instante, turbiamente,
la eterna, casi inmóvil sesión de la Corte,
los cortesanos aplastados por el peso dorado de sus mantos,
las damas sin aliento bajo el peso de sus oscuras guirnaldas
de rocas sangrientas,
los párpados vencidos, apenas entreabiertos.

Orfeo, ¿como puede ella atravesarlo con una herida en el pie?

Tennessee Williams - Orfeo desciende


Luego de vivir numerosas aventuras, Orfeo se radicó en Tracia. Allí conoció a Eurídice, ninfa del bosque, e inmediatamente se enamoró de ella. Se casaron, y vivieron felices hasta que su esposa tuvo un incidente con Aristeo, hijo del dios Apolo, quien trató de abusar de ella. Al tratar de escapar de su acosador, la ninfa fue mordida por una serpiente, y a partir de ese instante el averno fue su morada. Desolado por la pérdida, Orfeo decidió ir a rescatarla. Deslumbró a cada uno de los guardianes que encontró a su paso con la belleza de su canto, hasta que finalmente llegó ante la presencia de Hades y Perséfone, los dioses del infierno. Hades, tal vez influido por su esposa, tuvo un inédito gesto de misericordia y accedió a que Eurídice retorne a nuestro mundo, pero antes puso como condición que Orfeo no voltee a mirarla durante su viaje de regreso: "Debes confiar en que te estará siguiendo. Hasta que ambos no se encuentren de nuevo en la Tierra, no debes mirar hacia atrás, o tu viaje habrá sido en vano", dijo Hades. Nuestro héroe aceptó la cláusula y comenzó su retorno hacia el hogar a través del sendero tenebroso, mientras Eurídice lo seguía, guiada por el sonido de su lira. Esta vez el itinerario por el infierno fue mucho más arduo, ya que Orfeo se debatía entre la alegría del reencuentro y el terror por los horrores que sufría su esposa. Cuando, por fin, divisó un hilo de luz que penetraba las sombras corrió hasta encontrarse fuera de la oscura caverna, y emocionado, se dio vuelta para encontrar la mirada de su mujer. Nunca sabremos si lo hizo por impaciencia o porque desconfió de los dioses infernales, lo concreto es que Eurídice, que todavía no había alcanzado a traspasar el umbral del averno, comenzó a desvanecerse. Al darse cuenta del error, Orfeo intentó estrecharla entre sus brazos, pero fue en vano: la musa había desaparecido para siempre. Todo intento posterior de rescate fue estéril, y no volvió a recibir respuestas a sus súplicas, tampoco a su canto... A partir de ese momento, se dedicó a vagar por Tracia, acompañado sólo por su lira.

II

Bien está recordar tus prodigios en el reino de la luz,
las voces del abismo y la floresta creadas por tu canto,
el alterado curso del río como un brazo que se dobla
bruscamente,
los momentos que hiciste perdurar con la dulce vibración
de una cuerda que pulsaste...

Pero aquellos prodigios eran naturales junto a los que
intentas
en el reino subterráneo
y éstos no podrás lograrlos.
No, no podrás lograrlos.

Pero tú, tú mismo, debes aprender lo que nosotros por
fuerza sabemos:
que algunas cosas, por naturaleza, no pueden realizarse;
solo cabe anhelarlas, tratar de hacerlas y luego darse por
vencido.

Y tú, tú mismo, debes aprender lo que nosotros por
fuerza sabemos:
la fatal atracción por la caída que a nuestro mundo
gobierna,
el descenso inmediato del manantial que brota.

Ahora, Orfeo, arrástrate, arrástrate, avergonzado fugitivo,
vuelve la espalda al agrietado muro de ti mismo, a ese
muro que se desploma.
Pues no eres tú las estrellas que en el cielo dibujan la
forma de una lira,
sino el polvo de que han sido desgarrados por
las Furias.

Tennessee Williams - Orfeo desciende


Orpheus es uno de los grupos menos conocidos del sunshine pop; inclusive, su nombre suele ser omitido en las antologías del género. Para conocer el génesis de esta banda, deberemos remontarnos al año 1964 cuando Bruce Arnold y Jack McKennes -ambos guitarristas y vocalistas- formaron el dúo de folk The Villagers en su Boston natal. Luego de años de actividad, durante el verano del amor conocieron al productor Alan Lorber, cambiaron su nombre por el del protagonista de este post y consolidaron su sonido con la incorporación de Eric "The Snake" Gulliksen (bajo) y Harry Sandler (batería). A finales de 1967 completaron la grabación de un disco debut que publicaron al año siguiente. MGM, el sello editor, aprovechó los lanzamientos de Beacon Street Union y Ultimate Spinach para promocionar a los tres grupos como parte de un hipotético "Boston Sound", algo que no fue particularmente efectivo –ni cierto- ya que las coincidencias entre estos grupos eran mínimas. "Orpheus" es una travesía cuyo único fin es la belleza; una obra de arte que nos ofrece veintiseis minutos de ensueño, conjugando hits categóricos (“I've Never Seen Love Like This”, “I'll Stay With You”, “I Can't Find The Time To Tell You”) sunshine (“Lesley's World”, “Congress Alley”, “Music Machine”) psicodelia (“Never In My Life”) y baladas atemporales (“Door Knob Song”, “The Dream”). Las diáfanas voces de Arnold y McKennes se conjugan con los exuberantes arreglos de cuerda -gentileza de The New York Philharmonic- con una naturalidad extraordinaria.
Ese delicado equilibrio entre sencillez y elaboración, entre levedad y profundidad, está tan logrado que aún hoy resulta excepcional.

XXII

Somos los errantes.
Pero el andar del tiempo
tomadlo como nimiedad
en lo que siempre permanece.

Todo aquello que corre
habrá pasado ya;
pues sólo lo que queda
nos inicia.

No echéis, muchachos, el valor
a la velocidad
ni al intento de vuelo.

Todo ha descansado:
tiniebla y claridad,
flor y libro.

Rainer Maria Rilke - Los Sonetos a Orfeo


A “Orpheus” (1968) le siguieron “Ascending” (1968) –que incluía covers de The Zombies ("She's Not There") y The Left Banke ("Walk Away Renee")- y “Joyful” (1969), dos bonitos discos de sunshine pop, aunque mucho más convencionales que su estupendo debut. En 1970 la banda se separó y Bruce Arnold formó Two Foot Lamb Door junto a Steve Martin y Elliot Sherman. “Orpheus 4” (1971) registra el material de este nuevo grupo, hacedor de un soft-pop convencional aunque muy agradable. A principios de este año Bruce Arnold publicó un nuevo disco llamado “Orpheus Again” que aún no he podido localizar.

Track List:
01. I've Never Seen Love Like This
02. Lesley's World
03. Congress Alley
04. Music Machine
05. Door Knob Song
06. I'll Stay With You
07. I Can't Find The Time To Tell You
08. Never In My Life
09. The Dream

domingo, 12 de septiembre de 2010

The Zombies - Into The Afterlife (2007)

He leído en muchos sitios que The Zombies habían decidido su separación antes de grabar "Odessey and Oracle" y que registraron ese disco solo porque querían dejar un testimonio de su evolución. Sin embargo, creo que lo que realmente sucedió no fue tan romántico. Mi teoría es que ellos quisieron seguir adelante, a pesar de la indiferencia del público inglés, de sus dificultades financieras y de algunas peleas internas. Si se disolvieron fue porque CBS los obligó a poner de su bolsillo el dinero necesario para completar la mezcla en stereo del álbum -la mezcla original había sido hecha en mono y el sello se negó a editarlo de esa manera- y porque los simples que habían publicado a modo de adelanto fueron ignorados completamente. Esa situación terminó de minar sus estados de ánimo -el de Colin Blunstone en particular- y selló el final del grupo. Como les conté en el post anterior, cuando "Odessey and Oracle" se editó en Abril de 1968, la banda ya no existía.

Haciendo gala de su habitual coherencia, los directivos de CBS pensaron que luego de su fracaso en Inglaterra, no valía la pena editar el disco en Estados Unidos y solo la insistencia de Al Kooper -líder de Blood, Sweat & Tears y por ese entonces staff producer del sello- consiguió hacerlos cambiar de opinión. Finalmente "Odessey and Oracle" se publicó en Estados Unidos en Junio de 1968 y su primer simple fue la antibélica "Butcher's Tale". A pesar de ser la canción menos radiable del disco obtuvo una pequeña repercusión, la suficiente como para que a principios de 1969 se editara "Care of Cell 44" como nuevo simple. Esta vez, como ya era una costumbre, no tuvo ningún tipo de difusión. CBS pensó que podían intentarlo con "Time of the Season" y entonces el milagro sucedió. La anécdota que Chris White cuenta al respecto es increíble: "Un día Time of the Season vendió seis copias en Boise, Idaho y por esa sola razón, ellos pensaron que debían enviarle el simple a todos sus distribuidores". Contra todos los pronósticos, la canción se convirtió en un hit que llegó al tercer puesto de los charts estadounidenses. Fue en ese momento que The Zombies pensaron en reunirse, volvieron a grabar juntos -sin la presencia de Colin- e inclusive reunieron material -incluyendo algunos viejos outtakes- para completar un tercer disco que nunca se editó. Ese proyecto fue denominado "RIP" y está incluido en el volumen 2 de "Zombie Heaven". El tema es que había más canciones dando vueltas...

El carácter abusivo de la industria discográfica se mantuvo oculto durante décadas tras su tentadora promesa de glamour, pero con el paso del tiempo fue tornándose insoportable para propios y extraños. Que una banda llamada The Zombies haya publicado solo dos discos oficiales, y que su discografía "post mortem" se haya multiplicado hasta el infinito es algo más que el fruto de una amarga premonición; es una parte de las perversiones que nos describió Morrissey -y de las que, paradójicamente, terminó siendo cómplice- en "Paint a Vulgar Picture":
"Re-issue! Re-package! Re-package!
Re-evaluate the songs
Double-pack with a photograph
Extra Track (and a tacky badge)"

Esa serie interminable de reediciones descuidadas, arbitrarias y llenas de tracks extras que sufrieron The Zombies concluyeron con el box set "Zombie Heaven" (1997). En contraposición de los atropellos señalados, debemos destacar el estupendo trabajo realizado por Big Beat, subsidiaria de Ace Records: "Zombie Heaven" incluye todo el material que el grupo editó oficialmente, también sus demos y actuaciones en vivo, completando una obra espectacular. Pero eso no fue todo, ya que la gente de Big Beat tuvo la intención de publicar al año siguiente, a modo de bonus, un quinto álbum. Esa tarea fue tan ardua que recién pudo concretarse diez años después. El disco que demandó tanto tiempo es "Into the Afterlife" (2007), una recopilación de las canciones de The Zombies cuando ya no eran The Zombies, pero todavía no habían dejado de serlo del todo. Hablamos de tomas alternativas de lo que pudo ser "RIP", de demos esbozados por Rod Argent & Chris White antes de convertirse en Argent -su nueva banda, que debutaría en 1969 con un recomendable disco homónimo- y de un tal Neil MacArthur, que no es otro que Colin Blunstone. Colin, quien estaba desencantado con las experiencias vividas, comenzó a trabajar en 1968 como vendedor de seguros, actividad que desempeño durante un año. En 1969 el productor Mike Hurst lo convenció de volver a grabar, y con su ayuda, Blunstone/MacArthur publicó tres simples.

"Into the Afterlife" tiene un valor inmenso: no solo es un documento histórico, también es una obra disfrutable de principio a fin. De hecho es mucho más recomendable que "RIP", sobretodo por el nivel exquisito de las canciones de Blunstone. La remozada versión de "She's Not There", "Without Her", "Twelve Twenty Nine" y "Don't Try To Explain" (Colin Blunstone) y las inéditas "Unhappy Girl" y "To Julia" (Rod Argent & Chris White) son bellezas que no deben dejar de escuchar. Más adelante habrá tiempo para repasar las carreras de Blunstone, Argent y el retorno de The Zombies durante los noventa.

Track List:
01. She's Not There - Neil MacArthur
02. Hung Upside Down - Neil MacArthur
03. Unhappy Girl - Rod Argent & Chris White
04. She Loves The Way They Love Her - Rod Argent & Chris White
05. Mr. Galileo - Rod Argent & Chris White
06. Walking In The Sun - The Zombies
07. Without Her - Neil MacArthur
08. Twelve Twenty Nine - Neil MacArthur
09. It Never Fails To Please Me - Rod Argent & Chris White
10. I Could Spend The Day - Rod Argent & Chris White
11. I Know She Will - The Zombies
12. Don't Try To Explain - Neil MacArthur
13. World Of Glass - Neil MacArthur
14. To Julia (For When She Smiles) - Rod Argent & Chris White
15. If It Don't Work Out - The Zombies
16. Never My Love - Neil MacArthur
17. It's Not Easy - Neil MacArthur
18. Mr Galileo - Rod Argent & Chris White
19. Ma Non E'Giusto - Neil MacArthur
20. Going To A Go Go (Live) - The Zombies

domingo, 5 de septiembre de 2010

The Zombies - Zombie Heaven (1997)

I

Las revistas especializadas fueron muy importantes en mi formación como oyente de música pop. A mediados de los ochenta, cuando todo era nuevo, se convirtieron en una fuente de consulta ineludible, menos por su calidad formal que por la información que ofrecían. Aparte de los nombres, datos y fotos, recuerdo frases puntuales que, por un motivo u otro, me marcaron. Una de ellas es de Daniel Melero, quien con su lucidez habitual sintetizó el valor de las novedades en un reportaje que publicó una Pelo, tal vez una Cantarock. Decía más o menos así: "Lo nuevo envejece rápidamente sino es bueno; en cambio lo bueno siempre es nuevo, aunque tenga muchos años". Para certificar su teoría ofreció un ejemplo irreprochable: la belleza imperecedera de "Strawberry Fields Forever" de The Beatles.

II

Todavía sigo coleccionando revistas de música, casi por inercia. A principios del mes pasado compré dos –aparte de la habitual Inrockuptibles- que, si bien son totalmente distintas, tienen un punto en común. Siete meses después de su edición llegó a Mendoza el nº 28o de la Rock de Lux, que contiene un dossier con "lo mejor del 2009", un tópico que no me interesa particularmente. ¿A quien puede importarle, salvo a los protagonistas, si un grupo está o no incluido en una lista? En cambio, me llamó mucho la atención un artículo escrito por Juan Vitoria, un conocido disquero valenciano que, además, es el autor de dos libros de culto: "Los 100 Mejores Discos Del Rock" y "Discos Ocultos: 350 obras maestras de la música contemporánea por descubrir". El título del artículo de referencia es "Mp3 Is Not The End" y trata sobre los formatos que utilizamos para escuchar música. Vitoria aprovecha la ocasión para descalificar al mp3 utilizando argumentos insólitos –los compara con la comida en comprimidos que consumen los astronautas y llega a decir que "(Al descargar música de un ordenador) las pantallas emiten ondas nada beneficiosas para el ojo humano"-; y también lo hace con sus consumidores, a quienes califica como "amantes de lo barato". A cambio ofrece una enfervorizada defensa del vinilo en la que omite preguntas elementales: ¿Cuantos discos se editan en ese formato hoy día? ¿Dónde se consiguen? ¿Cuanto cuestan?

La otra revista de referencia es
Alta Fidelidad. A pesar de que su primer número se publicó en diciembre del 2009, recién llegó a mi provincia en Agosto. La compré sin saber bien de que se trataba, atraído por su formato -un digipack más grande aunque con menos páginas que la recordada "Volume"- y por la foto de The Beatles que ilustra su portada. Las monografías dedicadas a discos clásicos se intercalan con artículos sobre coleccionismo de vinilos y anécdotas de disquerías. La pregunta es ¿se justifica leer por enésima vez como fueron gestados "Abbey Road" y "Exile On Main Street"? El coleccionismo en esos términos -publicar el mismo contenido de siempre solo variando el envoltorio- es tan insustancial que ya no tiene gracia.


III

Sabía que The Zombies habían sido integrantes de la "British Invasion" pero no tenía ningún otro dato sobre ellos. Hace seis o siete años conseguí "Odessey and Oracle" -por supuesto, gracias a un programa de intercambio de archivos- e inmediatamente recordé la frase de Daniel Melero: a pesar de haber sido concebido cuatro décadas atrás, el álbum tiene una vigencia extraordinaria. No tengo el dato exacto, pero dudo que "Odessey and Oracle" haya sido editado en Argentina. Tampoco me consta que alguna revista le haya dedicado una nota. Gran parte de la gente que está relacionada a la industria discográfica vive aferrada a la nostalgia por los buenos tiempos en los que podían lucrar exageradamente sin hacer mayores esfuerzos. Mientras tanto, los oyentes más inquietos podemos disfrutar de los discos que ellos condenaron al olvido. El standard de calidad conque los escuchamos, como siempre, tiene que ver con nuestras posibilidades económicas y/o con nuestro ingenio.

IIII

La historia de The Zombies no ofrece datos excepcionales, más bien todo lo contrario: Tres compañeros del colegio St. Albans, Rod Argent (teclados), Paul Atkinson (guitarra) y Hugh Grundy (bateria) crearon la banda en 1961. Su formación se completó con Paul Arnold (bajo) quien trajo consigo a Colin Blunstone (voces). Al poco tiempo Arnold fue reemplazado por Chris White y así quedo confirmada la alineación definitiva. Luego de dos años de actuaciones en pequeñas salas, se presentaron en un concurso cuyo primer premio era un contrato con Decca. Lo ganaron, y en 1964 comenzaron a grabar junto al productor Ken Jones. "She's Not There", una canción hermosa, fue la protagonista de su primer simple y les abrió las puertas para actuar en Estados Unidos como parte de las invasiones inglesas que comandaban The Beatles e incluían a grupos como Rolling Stones, The Animals y The Troggs. "Tell Her No" su tercer simple, no alcanzó un puesto destacado en los charts ingleses pero si en los estadounidenses en donde se convirtió en un nuevo éxito. En 1965 publicaron "Begin Here" su primer LP. Para ese entonces The Zombies habían desarrollado un sonido refinado que lucía en las composiciones propias ("She's Not There", "I Remember When I Loved Her", "I Can't Make Up My Mind") y arropaba con su impronta a los covers ("Roadrunner", "Summertime", "You've Really Got A Hold On Me", "Bring It On Home to Me"). Inexplicablemente, "Begin Here" pasó desapercibido. Luego de ese traspié inesperado editaron nuevos simples ("She's Coming Home", "Whenever You're Ready", "Is This The Dream", "Remember You" entre otros) que tuvieron una suerte similar a la del álbum debut, lo que motivó la rescisión de su contrato. En 1967 The Zombies entraron nuevamente a un estudio de grabación, pero antes prescindieron de los servicios del productor Ken Jones, quien insistía con mantener la pulcritud que los distinguía. Al mismo tiempo firmaron un nuevo contrato, esta vez con el sello CBS. Una vez que The Beatles completaron las sesiones de “Sgt.Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, The Zombies ingresaron a Abbey Road. En ese mítico lugar grabaron "Odessey and Oracle", uno de los discos más hermosos de todos los tiempos.

"Odessey and Oracle" comienza con "Care Of Cell 44", una canción que marca las pautas de lo que encontraremos en el resto del disco: un sonido otoñal que parece transmutar la música en colores, deslumbrantes armonías vocales a lo Beach Boys lideradas por Colin Blunstone; la soltura del bajista Chris White quien sorprende como compositor de siete canciones, y la inventiva de Rod Argent quien lleva adelante el repertorio con sus teclados (mellotron, órgano, piano). "Care Of Cell 44" cuenta la historia de un chico que le escribe una carta a su novia: "Good morning to you, I hope you're feeling better, baby. Thinking of me while you are far away. Counting the days until they set you free again". Ella se encuentra en prisión, quizás en un instituto psiquiátrico; sin embargo la letra hace hincapié en lo felíz que va a ser el reencuentro. La bellísima "A Rose For Emily", basada en un cuento corto de William Faulkner es una de las mejores muestras del talento melódico de Argent y su estribillo ("Emily, Emily can' you see?) es inolvidable. "Maybe After He's Gone" comienza con una intro de guitarra acústica que le da un toque inesperadamente convencional. Sin embargo, es una canción 100% psicodélica en su desarrollo. Su letra habla de la perdida y la añoranza. "Beechwood Park" ahonda en la melancolía propuesta por las dos canciones anteriores. Una guitarra dobro y el omnipresente órgano son los encargados de desarrollar su clima onírico. "Brief Candles" es el relato de una separación y su título remite a Aldous Huxley. La dinámica entre los versos cantados por Argent y los estribillos cantados por Colin es emocionante. Es en "Hung Up On A Dream" en donde las alusiones psicodélicas ("A sweet confusion filled my mind, Until I woke up only finding everything was just a dream, A dream unusual of its kind, That gave me peace and blew my mind, And now I'm hung up on a dream") se hacen más palpables. Después de todo, estamos en 1967. "Changes" nuevamente nos remite al "Pet Sounds". Los cambios de estación de los que habla acaso sean lo de un eterno retorno al que estemos condenados. "I Want Her She Wants Me" ofrece referencias a The Beatles de "Revolver", mientras que el optimismo y la melodía de "This Will Be Our Year" también nos recuerdan a Paul McCartney. La altura con la que se acercan a su arquetipo merece el mejor de los elogios. La oscura "Butcher's Tale" está inspirada en "Im Westen Nichts Neues" ("Sin novedad en el frente") de Erich Maria Remarque. Su letra anti-bélica se acentúa por una instrumentación escueta -mellotrones y acordeones- y desentona con el clima del álbum. Con "Friends Of Mine" vuelve el pop luminoso. Es el tipo de canción por la que muchos grupos suecos actuales venderían su alma. Un groove de bajo y las exhalaciones de Rod Argent nos introducen a "Time Of The Season". A diferencia del resto del disco, esta canción exhibe una instrumentación austera que solo se ve alterada por los solos de órgano. Colin Blunstone quien sobresale como siempre, como nunca antes, nos dice en su estribillo que es tiempo de amar y esas palabras sintetizan el espíritu de su época. "Time Of The Season" es el cierre perfecto para un álbum excepcional. Las ediciones de "Friends of Mine" y "Care of Cell 44", los simples que CBS lanzó a modo de anticipo, pasaron completamente desapercibidas. Por ese motivo el sello postergó la publicación de un disco que, supuestamente, estaba destinado a fracasar. Cuando finalmente editaron "Odessey and Oracle" en abril de 1968, The Zombies ya se habían separado.

"Zombie Heaven", la caja editada por el sello Big Beat, recopila todo el material editado por The Zombies. Incluye sus dos álbumes, todos sus simples, demos, sesiones de grabación de un tercer disco que nunca fue publicado -esa es otra historía- y actuaciones en la BBC. Cuando parecía que no quedaba más nada para decir, en el año 2007 Big Beat sorprendió a todos con otra edición maravillosa. Para conocerla tendrán que esperar hasta la semana próxima.

Track List:
Disc 1
"Begin Here & Singles"
01 She's Not There
02 You Make Me Feel Good
03 Leave Me Be
04 Woman
05 Tell Her No
06 What More Can I Do
07 Road Runner
08 Summertime
09 I Can't Make Up My Mind
10 The Way I Feel Inside
11 Work 'N' Play
12 You've Really Got A Hold On Me-Bring It On Home
13 Sticks And Stones
14 Can't Nobody Love You
15 I Don't Want To Know
16 I Remember When I Loved Her
17 I Got My Mojo Working
18 She's Coming Home
19 I Must Move
20 I Want You Back Again
21 Whenever You're Ready
22 I Love You
23 Is This The Dream
24 Don't Go Away
25 Remember You
26 Just Out Of Reach
27 Indication
28 How We Were Before
29 Gotta Get A Hold Of Myself
30 Goin' Out Of My Head
31 She Does Everything For Me

Disc 2
"Odessey and Oracle & The Lost Album"
01. Care Of Cell 44
02. A Rose For Emily
03. Maybe After He's Gone
04. Beechwood Park
05. Brief Candles
06. Hung Up On A Dream
07. Changes
08. I Want Her She Wants Me
09. This Will Be Our Year (Mono Mix)
10. Butcher's Tale - Western Front 1914
11. Friends Of Mine
12. Time Of The Season
13. I'll Call You Mine (Single Version)
14. Imagine The Swan
15. Conversation Off Floral Street
16. If It Don't Work Out (Overdubbed)
17. Don't Cry For Me (Overdubbed)
18. I Know She Will
19. Walking In The Sun (Overdubbed)
20. I'll Keep Trying (Overdubbed)
21. I'll Call You Mine (Overdubbed)
22. Smokey Day
23. She Loves They Way They Love Her
24. Girl Help Me
25. I Could Spend The Day
26. A Rose For Emily (Alternative Version)
27. This Will Be Our Year (Stereo Version)
28. Time Of The Season (US Radio Spot)

Disc 3
"In The Studio"
01. Summertime (Demo)
02. Woman (Demo)
03. Kind of Girl (Demo)
04. Leave Me Be (Demo)
05. I'm Going Home (Takes 1 & 2)
06. I'm Going Home
07. Sometimes (Intro Takes 1, 2, 4, 5, 6)
08. Sometimes
09. It's Alright with Me
10. Kind of Girl
11. Walking in the Sun (Undubbed)
12. Studio Chat - The Way I Feel Inside (False Start)
13. The Way I Feel Inside (Rehearsal)
14. I Want You Back Again (Alternative Version)
15. Nothing's Changed (Backing Track)
16. Nothing's Changed
17. Remember You (Soundtrack Version)
18. Come On Time
19. I'll Keep Trying
20. Whenever You're Ready (Demo)
21. You'll Go From Me (Undubbed)
22. I Know She Will (Undubbed)
23. Don't Cry For Me (Undubbed)
24. If It Don't Work Out (Undubbed)
25. One Day I'll Say Goodbye (Demo)
26. I Don't Want to Worry (Demo)
27. A Love that Never Was (Demo)
28. Call of the Night (Demo)
29. Out of the Day (Demo)
30. This Will Be Our Year (Demo)
31. Bunny Lake Promo Spot (To Music Of Come On Time)

Disc 4
"Live on the BBC"
01. Road Runner
02. You Make Me Feel
03. Early One Morning
04. She's Not There
05. Tell Her No
06. What More Can I Do
07. I'm Going Home
08. For You My Love
09. Tell Her No (Acoustic Piano Version)
10. Soulville
11. Rip It Up
12. Can't Nobody Love You
13. You Must Believe Me
14. She's Coming Home
15. I Must Move
16. Just Out Of Reach
17. If It Don't Work Out
18. Whenever You're Ready
19. It's All Right
20. Will You Love Me Tomorrow
21. When The Lovelight Starts Shining Through Her Eyes
22. Just A Little Bit
23. Sitting In The Park
24. Gotta Get A Hold Of Myself
25. Goin' Out Of My Head
26. This Old Heart Of Mine
27. Friends Of Mine
28. The Look Of Love
29. Kenny Everett Show Jingle