Física cuántica para los pobres de espíritu

viernes, 27 de marzo de 2009

Dylan Mondegreen - While I Walk You Home (2007)

Cuenta la promoción de este álbum que Dylan Mondegreen, nombre artístico bajo el que se esconde Borge Sildnes, se refugió durante el año que duró la creación de “While I Walk You Home” en una casa situada en una isla al Oeste de Noruega, su país natal. Fue allí, rodeado e influenciado por la naturaleza del lugar, donde se hizo posible el alumbramiento de su prístino estilo de afrontar la música. Promoción al margen, podemos afirmar que la música contenida en las diez canciones de este debut contagian una placidez rara vez contemplada que fácilmente nos transportará no sólo a un bonito paraje nórdico, si no a todo aquel rincón que a cada uno le pueda hacer sentir en paz. Porque ese es el efecto que todo aquel creador de Pop, en el más clásico sentido del término, logra cuando emplea todo su talento en la consecución de la melodía perfecta, el arreglo más delicado, la contención en los tiempos… Así Dylan Mondegreen fijará su punto de mira en un clásico actual de la talla de Josh Rouse, puesto que quién si no está tras el estilo de ese inicio de disco que es “Wishing Well”, pieza atemporal que recuerda poderosamente al norteamericano y que perfectamente se convertirá en uno de las canciones del 2007 para el aficionado al Pop de raíz melancólica. Pero no quedan ahí los parentescos, en realidad son decenas los nombres que vienen a nuestra mente al pensar en la música de “While I Wlak You Home”, el más evidente es el del gran Burt Bacharach, referencia indiscutible en un disco de esta naturaleza, pero también vemos trazos del mejor (capaz también de lo peor, pero esa es otra historia) Nick Heyward, con el que comparte ese gusto por la elegancia y la calma. Influencias aparte, queda claro que Dylan Mondegreen a dado en este disco con la fórmula correcta para alumbrar diez canciones que brillan por sí solas. A continuación de “Wishing Well”, sale a nuestro encuentro una veraniega y feliz “Girl In Grass”, más propia de climas cálidos que de la gélida Noruega, o “Something To Dream On”, la pieza más emotiva del disco, de tanta belleza que hace recordar con su escucha esa genial frase del tema “Knee Trembler” de Close Lobster que decía algo así como “soy tan feliz que me cortaría las venas”. Algo radical, sí, pero una frase que define a la perfección la sensación que nos invade escuchando la mejor canción del disco. “That Mortal Kiss”, “Broken French”, “While I Walk You Home”… uno no sabe por dónde continuar, y ante tan sucesión de cortes gloriosos no queda más remedio que rendirse ante la evidencia de que estamos ante un debut atípico en cuanto a su madurez y perfección en un artista joven que ha puesto su mirada alto, muy alto. “While I Walk You Home” fue publicado en el mes de Septiembre del 2007, y goza de una muy reducida distribución, por lo que mucho nos tememos que en breve pasará a ser considerado como disco de culto para todos aquellos que hayan tenido la fortuna de tropezar con alguna de sus canciones. Ni por un segundo dejes pasar la oportunidad de escuchar semejante colección de aciertos, un clásico desde este preciso instante.

Escrito por Manuel Soleado

Track List:
01. Wishing Well
02. Girl In Grass
03. Say It Isn't So
04. Something To Dream On
05. My Favourite Songs
06. That Mortal Kiss
07. Faint Sound Of Surf
08. Broken French
09. Where You Are Is Where It's At
10. While I Walk You Home

domingo, 22 de marzo de 2009

Candi Staton - His Hands (2006)

La resurrección soul del 2006, después de las protagonizadas en temporadas anteriores por Solomon Burke, Al Green o Bettye Lavette, nos devuelve a la actualidad a Candi Staton, curiosamente en el sello de Damon Albarn de Blur, que está demostrando un gusto ecléctico e inmaculado en sus ediciones. Aquí, junto a canciones de Merle Haggard ("You Don’t Have Far To Go"), Charlie Rich ("You Never Really Wanted Me"), Bobby ‘Blue’ Bland ("When Hearts Grow Cold") o Solomon Burke ("Cry To Me"), todas ellas arropadas con la producción espartana de Mark Nevers de Lambchop. Lo que verdaderamente pone la piel de gallina es "His Hands", escrita por Will Oldham, y en la que Candi Staton vive, más que canta, una historia de amor, abuso y redención.

Escrito por Xavier Valiño


Track List:
01. You Don't Have Far To Go
02. When Hearts Grow Cold
03. It's Not Easy Letting Go
04. His Hands
05. How Do I Get Over You?
06. You Never Really Wanted Me
07. I'll Sing A Love Song To You
08. In Name Only
09. Running Out Of Love
10. Cry To Me
11. When Will I?

lunes, 16 de marzo de 2009

Richard Hawley - Coles Corner (2005)

Jorge Luis Borges ya nos había señalado que Oscar Wilde siempre -o casi siempre- tenía razón. Las circunstancias que marcaron el destino de Richard Hawley no hacen mas que confirmar una sentencia del escritor irlandés: "La vida imita al arte", porque, ¿quien puede negar que la biografía de Hawley parece calcada de algún film de Franz Capra?

Su curriculum dice que fue guitarrista de Longpigs, una intrascendente banda de brit pop que editó dos discos entre 1996 y 1999. También que participó como invitado en discos de Robbie Williams, Beth Orton y All Saints, entre otros. En el año 2000 fue invitado por Jarvis Cocker y Steve Mackey, amigos de la infancia, para que sea el guitarrista invitado de Pulp. De esa manera comenzó a recuperarse de sus adicciones al alcohol y a las drogas, que, según sus propias palabras, lo estaban llevando a la muerte. Hasta este punto del relato nos encontramos ante un personaje gris, un segundón que, de no ser por unos viejos camaradas, hubiese pasado al olvido fácilmente... pero la fortuna, por una vez, estuvo de su lado. Al final de una sesión de grabación de la que participaba, sobró tiempo de estudio que nadie quería. Hawley lo aprovechó y grabó un demo de siete canciones con la idea de que alguien las interprete con su voz. Un amigo le envió una copia de esa cinta a varios sellos discográficos sin que Richard lo supiera, e inesperadamente, hubo muchos que se mostraron interesadas por la grabación. Finalmente fichó para Setanta, que editó las canciones del demo con el formato de un EP. De esa manera comenzó la carrera solista de quien, hasta entonces, nunca había pensado en cantar. Al EP "Richard Hawley"(2001) le sucedieron "Late Night Final" (2002) y "Lowedges" (2003), dos álbumes sumamente atractivos, que instalaron a este músico como un personaje de culto. Sin embargo, solo fueron el preludio para "Coles Corner" (2005), uno de los mejores discos de los últimos años.

La música de Richard Hawley, y este álbum en particular, nos remiten inmediatamente a la década del cincuenta. A esa época en que las esquinas eran el punto de encuentro para los amantes, y los arreglos de cuerdas abrigaban el dolor de los crooners que le cantaban al amor no correspondido. La enumeración de influencias (Elvis Presley, Roy Orbison, Johnny Cash, Scott Walker) no tiene que confundir al lector: no estamos hablando de un imitador, ni de un mero reciclador. Richard Hawley es el autor de un repertorio atemporal, clásico en sus estructuras y sobresaliente por su esplendor melódico. “Just Like The Rain”, “Born Under A Bad Sign” y "Coles Corner" son canciones perfectas, a la altura de las que Richard aprendió siendo un niño gracias a la colección de discos de su padre. Sin embargo, la majestuosa "The Ocean" es la referencia ineludible de este trabajo. No solo es mi canción preferida del 2005, además es una de las más emocionantes que he escuchado en mi vida.

Su siguiente álbum, “Lady’s Bridge”(2007), es la continuación lógica de “Coles Corner” y la confirmación de que Richard Hawley es uno de los músicos más talentosos que podemos encontrar por estos días.

Track List:
01. Coles Corner
02. Just Like The Rain
03. Hotel Room
04. Wait For Me
05. The Ocean
06. Born Under A Bad Sign
07. I Sleep Alone
08. Tonight
09. Wading Through The Water
10. Who's Going To Shoe Your Pretty Little Feet
11. Last Orders

domingo, 8 de marzo de 2009

Al Green - I Can't Stop (2003)

Al igual que el "Don't Give Up On Me" de Solomon Burke, "I Can't Stop" representó el regreso de un músico que había renunciado a su vida laica para dedicarse a la religión; pero la historia de Al Green es diferente a todas las demás, ya que su retiro se produjo después de haber tenido el mundo a sus pies.

A principios de los setenta, y de la mano de Willie Mitchell, creador del distintivo sonido del sello Hi Records, Al Green publicó una serie de álbumes excepcionales. "Let’s Stay Together" (1972), "I’m Still in Love With You" (1972), "Call Me" (1973) y "Explores Your Mind" (1974) son algunos de los títulos que se inscribieron con letras mayúsculas en la historia del soul. Discos perfectos, llenos de sensualidad y clase. Conmovedores por su espiritualidad y trascendentes por su esplendor formal. En 1974, cuando su carrera se encontraba en pleno apogeo, un hecho desgraciado marcó su vida para siempre. Mary Woodson, una ex novia, ingresó a su casa mientras Al se estaba bañando e intentó desfigurarlo arrojándole puré de maíz hirviendo. Luego se suicidó frente a él con una de sus armas. Green, que recibió quemaduras de segundo grado en el pecho, la espalda y los brazos, comenzó ha alejarse de la música secular a partir de ese momento. En 1976 se consagró reverendo de la iglesia Pentecostal y compró su propia iglesia, aún así continuó editando discos de soul. Mitchell, que no estaba de acuerdo con el nuevo rumbo que tomaba su carrera, decidió interrumpir su sociedad artística y los siguientes discos de Green fueron producidos por él mismo: "The Belle Album" (1977) está a la altura de sus clásicos, no así el fallido "Truth n' Time" (1978). Un nuevo incidente ocurrido en 1979 desencadenaría su retiro definitivo (o casi) de la vida mundana. Durante una actuación en vivo en Cincinnati, se cayó del escenario y sufrió graves heridas. Otra señal de que debía consagrar su vida exclusivamente a Dios, o por lo menos eso fue lo que interpretó el protagonista de nuestra semblanza. Durante las décadas del ochenta y del noventa su contacto con la música se circunscribió a editar álbumes de gospel, aunque en 1994 intentó un regreso con el interesante "Don't Look Back", producido por Arthur Baker junto a Andy Cox y David Steele de los Fine Young Cannibals. Este disco que originalmente fuera lanzado exclusivamente para el mercado europeo se publicó en Estados Unidos al año siguiente con un par de modificaciones y bajo el nombre de "Your Heart’s in Good Hands" pero no obtuvo repercusión con ninguna de sus ediciones.

En el 2003, tal vez inspirado en el glorioso retorno de Solomon Burke, Green volvió a intentarlo y esta vez la historia tuvo un final feliz. En una entrevista con la revista Les Inrockuptibles contó los motivos de su vuelta: "Willie (Mitchell) me insistió durante más de veinte años para que volviéramos a hacer un disco juntos. Acepté por dos razones: primero, hace unos meses un hombre me reconoció en la calle y me dijo: "Al, ¿porqué no volves al soul? Lo conoces mejor que nadie..." ¡Me contó que cuando estaba en la panza de su madre ya escuchaba mis canciones! Eso me emocionó. La segunda razón es que Willie ha pasado momentos muy difíciles últimamente. Perdió a su hermano y a su esposa y estuvo un tiempo internado por culpa de la diabetes. Sabía que necesitaba un cambio de aire, así que terminé accediendo. En un momento me dijo: "Sos mi artista, hace mucho tiempo comenzaste una obra que jamás terminaste. Este álbum que haremos juntos será tu obra definitiva". "I Can't Stop" quizás no sea su obra definitiva, pero indudablemente está a la altura de las circunstancias. La virtuosa voz de Green es la misma de siempre, y la producción de Mitchell reproduce a la perfección un estilo único. La magia de la sociedad interrumpida veintisiete años atrás estaba de vuelta. "I Can’t Stop", “Raining in My Heart” y "Million to One" son algunas de las joyas atemporales que engalanan este disco y que se inscriben sin ningún tipo de dificultad entre lo mejor de su repertorio. Además de Willie Mitchell, aquí participaron varios de sus músicos históricos: el guitarrista Mabon “Teenie” Hodges, el bajista Leroy Hodges, el grupo vocal Rhodes-Chalmers-Rhodes y la sección de vientos The Royal Horns. Al Green volvió a grabar en el mítico estudio Royal de Memphis y a cantar en el Number Nine, un microfono que permaneció veinticinco años guardado en un cajón esperando reencontrarse con su único dueño.

Para terminar, el reverendo Green nos aclara una duda que, seguramente, más de un escéptico como yo debe tener: ¿por qué cree que buena parte de los cantantes de soul de los sesenta y setenta que no murieron de jóvenes han acabado refugiándose en la Iglesia?
"Porque una vez has alcanzado cierta posición en la vida, sea lo alta que sea, ya solo te queda un lugar al que ir. No tienes otra elección. Todos hemos subido por esa escalera. Ahora yo soy su embajador y mi trabajo es transmitir amor y felicidad. Él me dijo: "Al, quiero que lleves amor y felicidad alrededor del mundo. Nunca lo olvides. Cada noche tienes que hablarles un poco de Jesús. Y luego ya les cantas todas tus canciones".

Track List:
01. I Can't Stop
02. Play To Win
03. Rainin' In My Heart
04. I've Been Waitin' On You
05. You
06. Not Tonight
07. Million To One
08. My Problem Is You
09. I'd Still Choose You
10. I've Been Thinkin' Bout You
11. I'd Write A Letter
12. Too Many

martes, 10 de febrero de 2009

Solomon Burke - "Don't Give Up On Me" (2002)

Se hace cada vez más difícil encontrar discos conmovedores dentro del panorama actual. Sobran los álbumes prolijos, llenos de ejercicios de estilo, que intentan hacernos rememorar sensaciones olvidadas. También los que apuestan a los golpes bajos para, desde un riesgo planeado hasta el último detalle, pretender sorprendernos. Lo cierto es que en los últimos años, la edición de discos genuinamente intensos puede contarse con los dedos de una mano. A esto hay que sumarle que, a medida que pasa el tiempo, nuestros corazones se van endureciendo, dejando muchos menos resquicios disponibles para la emoción. Así, poco a poco, nos hemos ido transformando en jueces implacables y no toleramos ningún tipo de soborno emotivo... Sin embargo, de vez en cuando sucede un milagro. En este caso, el responsable es un soldado de mil batallas, una leyenda olvidada, a tal punto que en el 2002 eran pocos los que recordaban que aún estaba vivo. Uno de ellos fue Joe Henry, un productor y músico de Alt-Country que viajó hasta Philadelphia para llevarle al reverendo Solomon Burke, el protagonista de esta historia, la propuesta de volver a grabar un nuevo disco después de años de retiro de la música secular. La idea de Joe Henry fue arriesgada: convocó a fans de Solomon de indudable prestigio, y les solicitó que escriban una canción especialmente para su retorno. Bob Dylan, Brian Wilson, Tom Waits, Elvis Costello, Van Morrison (autor de dos canciones), Nick Lowe, Barry Mann/Cynthia Weil (Elvis Presley, The Crystals, The Ronettes) y Dan Penn (compositor de, por ejemplo, "The Dark End of the Street") fueron los elegidos. Todos respondieron afirmativamente. Finalmente Henry aportó una canción propia y la lista de temas se completó con una composición del ignoto Pick Purnell. ¿El seudónimo tras el cuál se esconde otra celebridad tal vez? Seguramente, aunque no encuentro ninguna información al respecto.

Con la confirmación del repertorio a interpretar, solo restaba comenzar a grabarlo y el lugar elegido para hacerlo fue el estudio del Fat Possum Records. La banda de apoyo incluyó, entre otros, a Rudy Copeland, el genial organista ciego de la iglesia de Burke, a Daniel Lanois (U2- Peter Gabriel) y al grupo de gospel The Blind Boys Of Alabama. Aunque parezca asombroso, las sesiones de grabación se completaron en tan sólo cuatro días. Mientras tanto, Solomon Burke hacía suyas canciones que escuchaba por primera vez en su vida... Otra prueba más del carácter excepcional de este disco. El resultado final es sublime, ni más ni menos. Un álbum de Soul tradicional, que, sustentado por una serie de composiciones extraordinarias y por la imponente voz de Solomon, tuvo destino de clásico desde el momento de su gestación. Mi preferida es la estremecedora "Flesh and Blood", aunque igual de sobresalientes son "Don't Give Up On Me", "Fast Train", "Soul Searchin'" y "The Judgment".

A partir de su regreso, Solomon Burke -sesenta y ocho años, más de doscientos kilos, padre de veintiún hijos. Solomon dixit: “Era joven y las chicas venían de todas las esquinas. No pude amar a todas, pero lo intenté”- editó tres álbumes más: "Make Do With What You Got" (2005), "Nashville" (2006) y "Like a Fire" (2008), todos sumamente recomendables.

Track List:
01. Don't Give Up on Me
02. Fast Train
03. Diamond in Your Mind
04. Flesh and Blood
05. Soul Searchin'
06. Only a Dream
07. The Judgment
08. Stepchild
09. The Other Side of the Coin
10. None of Us Are Free
11. Sit This One Out

domingo, 1 de febrero de 2009

Kelis - Kaleidoscope (1999)

Apabullante. No se me ocurre otra palabra para definir a Kelis, una deidad (mitad mujer, mitad pantera), que debería tener el mundo a sus pies.
Su biografía dice que nació en Harlem en 1979. A los dieciséis años sus padres la echaron de su casa, y a los veinte editó "Kaleidoscope", su disco debut. Un tiempo antes había conocido a The Neptunes, quienes compusieron gran parte de las canciones del álbum y se encargaron de la producción del mismo. Aunque siempre pensé que las virtudes de The Neptunes son demasiado sobrevaloradas por la prensa, la labor que realizaron en este Lp es irrebatible. Su mezcla de Hip Hop, R&B y Soul es tan innovadora como contundente, allanando el camino para que una sensual Kelis despierte los más bajos instintos con su magnífica voz. "Good Stuff" y "Caught Out There" fueron los hits y "Suspended" la infaltable balada lasciva de un disco al que quizás se le deba objetar su excesivo minutaje. "Kaleidoscope" consiguió el beneplácito de la crítica y algún suceso en Europa, mientras que en su país natal pasó desapercibido.

"Wanderland" (2001) es el siguiente eslabón dentro de la discografía de Kelis. Nuevamente producido por The Neptunes, este disco no alcanzó la magnitud de su predecesor pero sirvió para confirmar que estábamos ante la presencia de una personalidad hechizante. Eso si, Estados Unidos continuó ignorándola, a tal punto que "Wanderland" solamente fue editado en Europa. "Tasty" (2003) es un gran álbum. Raphael Saadiq, Dallas Austin y André 3000 fueron algunos de los colaboradores con los que contó para concebir su trabajo más ecléctico, en donde se destacan "Trick Me", "In Public", y el hit "Milkshake". "Kelis Was Here" (2006), en cambio, es un disco demasiado convencional para mi gusto, y nunca le preste mucha atención. De aquí solo rescato la hermosa "Lil Star" a dúo con Cee-Lo Green, el vocalista de Gnarls Barkley.

El año pasado Madonna recurrió a The Neptunes (junto a Timbaland) para "modernizar" su sonido, pero fracasó en el intento: "Hard Candy" sabe a cena recalentada. Por más que intente disimularlo a toda costa, Madonna está vieja y los trucos de The Neptunes ya no sorprenden a nadie. Mientras tanto, "Kaleidoscope" aún suena a futuro.

Track List:
01. Intro
02. Good Stuff
03. Caught Out There
04. Get Along with You
05. Mafia
06. Game Show
07. Suspended
08. Mars
09. Ghetto Children
10. I Want Your Love
11. No Turning Back
12. Roller Rink
13. In the Morning
14. Wouldn't You Agree

domingo, 25 de enero de 2009

Suba - São Paolo Confessions (1999)

"São Paolo Confessions" es uno de los mejores discos brasileños de los últimos años. Santiago Tadeo Cervera, de la Web Acid Jazz Hispano nos lo cuenta en este texto.

El primer tema de "São Paolo Confessions" es Tantos desejos (So many desires), el más convencional del álbum y, sin embargo, escuchadlo, veréis qué maravilla, que hipnótica atmósfera downtempo crea. La voz de la joven Cibelle (que por entonces tenía sólo 21 años, y que había descubierto el propio Suba) se complementa con la parte instrumental creando un todo de innegable magnetismo, uno de esos cortes que uno escucha atentamente hasta el final. Pues bien, si un tema como Tantos desejos (So many desires) es el peor del debut de Suba, aún siendo una preciosidad, imaginad lo bueno que tiene que ser el resto. Y es que "São Paolo Confessions" no es sólo de lo mejor que ha dado la música brasileña electrónica, sino que es uno de esos clásicos imprescindibles de la historia de la electrónica, uno de los que más decididamente han contribuido a la evolución de un estilo en constante peligro de estancamiento creativo. Ahora que escucho este álbum con la nueva perspectiva que da el paso del tiempo, no dejan de sorprenderme sus continuos aciertos, su osada concepción de la fusión de música tradicional brasileña y electrónica, de instrumentación real y modernos ritmos dance. Pocos son los grupos y artistas que desde entonces han tratado de fusionar una tradición musical con la electrónica que no sean deudores, en mayor o menor medida, más o menos directamente, de la obra de este visionario que fue Mitar Subotic aka Suba. Su influencia no hace sino acrecentarse con el paso de los años, así como su impacto en el oyente.

Para este álbum,
Suba contó con la colaboración de la mencionada Cibelle (que ya ha emprendido su carrera en solitario), del maestro percusionista João Parahyba, de los vocalistas Katia B., Taciana, Joana Jones y Arnaldo Antunes, así como de los guitarristas Roberto Frejat, Edgar Scandurra y Andre Geraissatti, una pequeña formación que, bajo la batuta del yugoslavo (que interpreta el piano), crean unas melodías y acompañamientos con la gracia y frescura de la mejor música brasileña, aunque buena parte de esta frescura resida ya en sus inspiradas composiciones. A esto él añade (aunque esta palabra no es muy acertada porque eso es justamente lo que no es, un añadido, contrariamente a lo que sucede con muchas propuestas electrónicas) un uso magistral de las máquinas, de los samples, los loops y la programación. Gracias a Suba la acústica y la electrónica no son dos elementos separados a los que se obliga a unirse en el estudio, sino que van de la mano con la naturalidad y armonía de una pareja de enamorados.

Todos los temas de "São Paolo Confessions" son brillantes, no hay ni uno sólo que debiera haberse quedado en el estudio, todas son piezas de impecable factura de parecen querer gritarle al mundo cuan talentoso era quién las creó. Claro que eso no es impedimento para que dos de los cortes del álbum destaquen, porque ya pueden considerarse dos cumbres de la electrónica, dos producciones inmortales que nunca se dejarán de escuchar (al menos no mientras algunos humanos sigan naciendo con sensibilidad musical). El primero es A felicidade (Happiness), una reinterpretación en clave electrónica del clásico de Vinicius de Moraes y Tom Jobim, aunque prácticamente puede hablarse de una nueva composición, porque el tratamiento de
Suba es lo opuesto a un remix, no es producción adicional, sino una reconstrucción (o, más precisamente, deconstrucción), desde cero, obteniendo así un nuevo tema que conserva el espíritu y la emotividad del original, pero a través de recursos y sonoridades bien distintas. El segundo es Samba do gringo paulista (Paulista gringo’s samba), composición de Suba, probablemente el más atrevido tema de samba que ha dado la historia reciente. Un instrumental predominantemente percusivo perfecto para cualquier situación, desde la agitación de un masificado club de baile a la tranquilidad de una puesta de sol mediterránea, tinto de verano en mano. Suba creó en São Paolo Confessions la banda sonora perfecta para la imagen de São Paolo que vemos en la carátula y, extrapolando, para la São Paolo menos turística, la que no tiene cabida en las postales. Imprescindible.


Por Santiago Tadeo Cervera

Track List:
01. Tantos desejos (So many desires)
02. Você gosta (I know what you like)
03. Na neblina (In the fog)
04. Segredo (Secret)
05. Antropofagos (Cannibals)
06. A felicidade (Happiness)
07. Um dia comun (A normal day)
08. Sereia (Mermaid)
09. Samba do gringo paulista (Paulista Gringo's Samba)
10. Abraço (Embrace)
11. Pecados de madrugada (Sins before dawn)
12. A noite sem fim (The endless night)

miércoles, 21 de enero de 2009

Alpha - Pepper (1998)

A pesar de que posee virtudes innegables, "Come from Heaven"(1997), el aclamado debut de Alpha, nunca me sedujo demasiado. En ese disco, el dúo compuesto por Andy Jernks y Corin Dingley demuestra un gusto exquisito que se evidencia en los samples elegidos (de Michael Legrand, Herb Alpert y Burt Bacharach, entre otros) para ornamentar sus canciones, y en su talento para crear atmósferas evocativas. El problema es que, en lugar de melancolía, el exceso de climas abúlicos termina provocando aburrimiento... Con "Pepper", en cambio, sucede todo lo contrario.

"Pepper" no es un disco convencional, sino un EP que contiene remixes y rarezas. Las remezclas de las canciones aparecidas en "Come from Heaven" transfiguran su monotonía original pero no alteran su esencia, aún cuando adquieren ropajes tan disímiles como los del Jungle y el Hip Hop. El resultado de esta metamorfosis es fascinante, una demostración de que las miradas desprejuiciadas (en este caso, la de los remezcladores) son necesarias a la hora de enriquecer cualquier punto de vista. Los outtakes que completan el E.P son "Honey", una discreta aproximación al Drum & Bass, "Pepper" y "Over", canciones que reiteran el sonido característico de Alpha, aunque desde una perspectiva mucho más modesta que la empleada en su primer placa.

La discografía de Alpha continua con el flojo "The Impossible Thrill" (2001), con el que quizás sea el mejor disco de la banda, "Stargazing" (2003), y con el redundante "The Sky is Blue" (2007) en donde repiten todos sus tics.

Track List:
01. With (Underdog remix)
02. Hazeldub (More Rockers Peace And Love mix)
03. Honey
04. Sometime Later (Tim Simenon mix)
05. Slim (Underdog remix)
06. Firefly (Receiver mix)
07. Pepper (1995)
08. Over

domingo, 11 de enero de 2009

Dimitri From Paris - Sacrebleu (1996)

Si bien la mayoría de las etiquetas ideadas por la prensa inglesa suelen ser bastante arbitrarias, la de "French Touch" es incuestionable. Esta denominación fue concebida para englobar a una serie de músicos y DJs que, además de compartir su nacionalidad, tenían un claro denominador común: la adoración que profesaban por la música disco. Laurent Garnier, Bob Sinclar, Cassius, Daft Punk, Etienne de Crécy y Alex Gopher fueron algunos de los artistas que a mediados de los noventa comenzaron a publicar álbumes de house divertido e innovador, repleto de referencias a Cerrone y poseedor de un innegable toque francés. Dimitri From Paris fue otra de las figuras claves del French Touch, pero en su debut prefirió eludir las citas a la música disco -de la que es un avezado investigador- para combinar Lounge, Easy Listening, Exótica y una pizca de Jazz, géneros historicamente subestimados que durante esos años pasaban por un periodo de revalorización. "Nothing to Lose" -la única canción en la que hay una vocalista y no una voz sampleada- "Dirty Larry", "Free Ton Style" y "Une Very Stylish Fille" son algunos momentos destacados de un álbum dueño de una jovialidad tan superflua como sofisticada.

El suceso que Dimitri Yerasimos -nacido en Turquía, de padres griegos y radicado desde su infancia en París- obtuvo con "Sacrebleu" fue capitalizado en su faceta de DJ. Cumpliendo ese rol, dio muestras de su erudición en "A Night at the Playboy Mansion", "Disco Forever" y "Cocktail Disco", entre otras antologías. Dimitri retomo su actividad de músico en el 2003, cuando editó su segundo álbum, el ambicioso, aunque no tan entretenido, "Cruising Attitude".

Track List:
01. Prologue
02. Sacré français
03. Monsieur Dimitri joue du stylophone.
04. Nothing to lose
05. Un termède
06. Rêveries (edit)
07. Attente musicale
08. Dirty larry (edit)
09. Free tom style (edit)
10. Un terlude
11. Une very stylish fille
12. Un woman’s paradis
13. La rhythm et le cadence
14. Le moogy reggae
15. Encore un terlude
16. Un world mystériouse
17. Par un chemin différent
18. Nothing to lose (lounge instrumentale)
19. Épiloque/ Souvenirs de Paris

lunes, 29 de diciembre de 2008

Sweetback - Sweetback (1996)


Más allá de que mis últimas publicaciones responden a un estricto orden cronológico, nunca tuve la intención de postear "los mejores discos del 2008" ni nada por el estilo. De hecho, a este paso recién voy a publicar algo editado durante el 2008 en febrero... del 2010. Me temo que las listas de fin de año, que en algún momento me resultaban fascinantes, han perdido gran parte de su encanto. Hay demasiadas y son insoportablemente predecibles, y las que no lo son, terminan incluyendo álbumes intrascendentes en su afán por diferenciarse de las demás. Por supuesto, siempre hay excepciones y como todos los años, espero ansioso la publicación de las listas de Xavier y de Manuel, pero son solo eso, singularidades que hay que saludar.

Para continuar con mi recorrido por la década del noventa he elegido el debut de Sweetback.
Una vez finalizada la gira mundial en la que presentaron "Love Deluxe", y mientras Helen Folasade Adu optaba por desaparecer de la vida pública, los músicos de Sade decidieron darle vida a un nuevo proyecto. Stewart Matthewman (guitarra, saxo y programaciones), Andrew Hale (teclados) y Paul Denman (bajo) eran conscientes de que las comparaciones iban a ser lapidarias si intentaban reemplazar a su cantante, por ese motivo tomaron el ejemplo de Massive Attack e invitaron a distintos vocalistas para participar en su disco: Amel Larrieux de Groove Theory; Bahamadia que ese mismo año publicó "Kollage", producido por Guru y DJ Premier; Leroy Osbourne, habitual segunda voz de Sade que interpretó "Hope She'll Be Happier" de Bill Withers; y Maxwell, un músico cuyo debut había sido producido por Matthewman y que tuvo a su cargo "Softly Softly", la que no solo es mi preferida del álbum, sino también una de las grandes canciones de la década. "Sweetback" fue editado durante 1996 y sorprendió a los que esperaban encontrarse con un "Love Deluxe Parte 2". Lejos del esplendor de los trabajos de Sade, este es un disco desprovisto de simetría. Aún así, resulta sumamente atractivo desde su diversidad, y su elaborada combinación de Soul, Dub y Trip Hop proporciona un somnoliento bienestar.

A diferencia de lo que indica el lugar común, estoy convencido que hay muchos discos de Trip Hop que han envejecido de forma estupenda, y ese es el caso de "Sweetback", que, aunque sea tangencialmente, está ligado a dicho género.

Track List
01. Gaze
02. Softly Softly
03. Sensations
04. Au Natural
05. Arabesque
06. You Will Rise
07. Chord
08. Walk Of Ju
09. Hope She'll Be Happier
10. Come Dubbing
11. Cloud People
12. Powder

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Sade - Love Deluxe (1992)



Aunque parezca extraño, tiempo atrás era impensado que un artista mainstream no edite material nuevo en el transcurso de cuatro años, ya que los directivos de los sellos discográficos pensaban que quien corría ese riesgo podía ser olvidado por un público siempre deseoso de novedades. Sade editó "Love Deluxe" cuatro años después que "Stronger Than Pride"(1988) y fue como si el tiempo no hubiese pasado. No solo obtuvo un suceso comercial similar al de sus anteriores producciones, sino que además demostró que su éxito trascendía el revival del smooth-jazz que había protagonizado a mediados de los ochenta. Toda una demostración de que el grupo tenía una carrera sustentable.

En lo estrictamente musical, "Love Deluxe" presenta una necesaria vuelta de tuerca al clásico sonido de la banda que en su trabajo anterior ya mostraba algunos signos de agotamiento. "No Ordinary Love" y "Cherish The Day" son las canciones que mejor definen este cambio, y, seguramente, son de las mejores de la década. Envolventes e hipnóticas, crean un clima de ensueño sostenido solamente por arreglos instrumentales mínimos y por la exquisita voz de Helen Folasade Adu. Por supuesto, también hubo cosas que continuaron igual en la banda liderada por la nigeriana: la elegancia, la delicadeza y la sensualidad eran las de siempre.

“Lovers Rock” (2000) y la grabación de la gira en donde presentaron ese trabajo, “Lovers Live” (2002) son, por ahora, sus últimos discos.

Track List:
01. No Ordinary Love
02. Feel No Pain
03. I Couldn’t Love You More
04. Like A Tatoo
05. Kiss Of Life
06. Cherish The Day
07. Pearls
08. Bullet Proof Soul
09. Mermaid

Pd: La discografía completa de Sade está disponible en el blog de Jossy

lunes, 8 de diciembre de 2008

Terence Trent d'Arby - Introducing the Hardline According to Terence Trent d'Arby (1987)

Es una constante leer la palabra fracaso asociada a la figura de Terence Trent D'Arby. Son habituales las reseñas que señalan el escaso suceso que alcanzó con su discografía posterior a "Introducing the Hardline According to...", ya que, según el canon, D'Arby tenía todo para convertirse en "el nuevo Michael Jackson" o en "el nuevo Prince". El problema comenzó con la edición de "Neither Fish or Flesh", su pretencioso segundo álbum, del que "solo" vendió dos millones de copias y con el que echó por la borda un futuro promisorio. Además, a partir del año 2001 pasó a llamarse Sananda Maitreya y, aparentemente, en el negocio de la música no hay peor fracaso que cambiarse de nombre...
Pocos son los que comprenden que, después de editar un disco de la excelencia de "Introducing the Hardline According to...", Terence Trent D'Arby no tuvo más nada por demostrar y prefirió desarrollar una personalidad propia, con sus luces y sombras, antes que tener una carrera "exitosa".

Ahora, ¿se justifica tanto alboroto por el debut de D'Arby?
Si, porque se trata de, nada más y nada menos, que el mejor disco Soul de los ochenta, una síntesis de veinticinco años de música negra en los que Terence encarna lo mejor de Sam Cooke, de Otis Redding, de Smokey Robinson (del que incluye una versión de "Who's Lovin' You"), de Bill Withers y de James Brown, tomando elementos de cada uno de ellos y resignificándolos bajo el influjo de su magnífica voz. El resultado, dicho está, es descollante. "If You Let Me Stay", "Wishing Well", "Dance Little Sister" y "Sign Your Name" fueron los hits, pero las once canciones del álbum son sobresalientes. Cabe agregar que los productores del disco fueron Martyn Ware (miembro fundador de Human League, líder de Heaven 17 y productor de la versión de "Let's Stay Togheter" que Tina Turner incluyó en "Private Dancer"), Howard Grey de quien se me complica aportar datos, y el propio D'Arby.

En 1989 publicó el polémico "Neither Fish or Flesh", un disco que nadie entendió, aunque incluye grandes momentos. A este le siguieron el genial "Symphony or Damn" (1993) y "Vibrator" (1995) los que recuperaron en parte el favor de la prensa. A pesar de eso, Terence Trent D'Arby nunca volvió a repetir el suceso de su primer placa, lo que no fue un impedimento para que continuara editando trabajos singulares como “Wild Card” (2001), "Angels & Vampires" (2002-2005) y "Nigor Mortis" (2007-2008), estos dos últimos publicados a través de su página web y bajo su nuevo nombre, Sananda Maitreya.

Track List:
01. If You All Get to Heaven
02. If You Let Me Stay
03. Wishing Well
04. I'll Never Turn My Back on You (Father's Words)
05. Dance Little Sister
06. Seven More Days
07. Let's Go Forward
08. Rain
09. Sign Your Name
10. As Yet Untitled
11. Who's Lovin' You

miércoles, 3 de diciembre de 2008

The Blow Monkeys - Animal Magic (1986)


El "Blue-Eyed Soul" fue una de las peores cosas que le pasó a la música pop de los ochenta. Las bandas de este estilo estaban conformadas por chicos con pinta de galanes de telenovela, muy prolijos y afinados que, más allá del hit de ocasión solo ofrecían canciones descafeinadas. Lo paradójico es que no tenían nada, pero nada de Soul... Dentro de ese panorama The Blow Monkeys puede considerarse como la excepción que confirma la regla.

El grupo del escocés Dr. Robert (Bruce Robert Howard) había demostrado en "Limping for a Generation”(1984), su disco debut, que tenía un futuro promisorio. Seguramente los directivos de la RCA coincidieron con el pronostico, ya que para la grabación de "Animal Magic" (1986) pusieron a disposición de los Blow Monkeys y de Peter Wilson (habitual colaborador de Style Council y productor artístico del disco) una banda de apoyo de dieciséis músicos. Arreglos orquestales, vientos por doquier y lujosos coros fueron el marco para un álbum que parece estar protagonizado por una Big Band de los cincuenta y no por un grupo pop, ubicándose en las antípodas de, por ejemplo, la liviandad del Spandau Ballet de "True".

El disco comienza con la pegadiza "Digging Your Scene" y continúa con una serie de canciones impresionantes: "Animal Magic", "Wicked Ways", y mi preferida, la increíble "Sweet Murder" en donde colabora el toaster jamaiquino Eek-A-Mouse. La diversidad estilística es tal, que en el lado B del álbum hay lugar para el country de "Burn The Rich", para el doo-wop de "I Backed A Winner (In You)" y hasta para el extraño gospel de "Heaven Is a Place I'm Moving To". Sin lugar a dudas, "Animal Magic" trasciende el "Blue-Eyed Soul", y si no quedara otra opción que inscribirlo bajo alguna etiqueta, la de "Sophistipop" sería la más indicada. Eso si, aquí hablamos de pop sofisticado, pero con mucho Soul.

A partir de su siguiente disco, "She Was Only a Grocer's Daughter"(1987), la discografía de The Blow Monkeys transcurrió por carriles igual de estilizados, aunque mucho más previsibles.

Track List:
01. Digging Your Scene
02. Animal Magic
03. Wicked Ways
04. Sweet Murder
05. Aeroplane City Lovesong
06. Walking the Bluebeat
07. I Nearly Died Laughing
08. Don't Be Scared of Me
09. Burn the Rich
10. I Back a Winner (In You)
11. Forbidden Fruit
12. Heaven Is a Place I'm Moving To

jueves, 27 de noviembre de 2008

Nile Rodgers - Adventures in The Land Of The Good Groove (1983)

El 12 de Julio de 1979 se celebró la "Disco Demolition Night", organizada por el locutor radial Steve Dahl. Durante ese evento, el público asistente al estadio Comiskey Park de Chicago -en donde The White Sox, el equipo local, disputaba un partido de futbol americano- destruyó miles de LP's de música disco que había llevado especialmente para la ocasión. La ceremonia se llevó a cabo durante el entretiempo del partido y Steve Dahl detonó una caja repleta de vinilos en el medio del campo, lo que produjo un boquete que impidió la continuación del encuentro deportivo. La repercusión a nivel mundial que obtuvo este acontecimiento significó el principio del fin para la música disco. De pronto, las bandas como Chic dejaron de ser el epítome de lo cool para convertirse en grupos pasados de moda que había que ridiculizar. Lo cierto es que, independientemente de lo vergonzoso del movimiento "Disco Sucks!" y los vaivenes de la moda, la discografía de Chic perdió mucho de su encanto a partir de ese momento. "Real People"(1980), "Take It Off" (1981), “Tongue in Chic“ (1982) y “Believer” (1983) fueron discos desilusionantes de los que solo podían rescatarse un par de canciones. Antes de editar el último trabajo de la banda y después de producir el exitoso "Let's Dance" de David Bowie, Nile Rodgers publicó su primer LP como solista, en el que propuso un quiebre con su pasado reciente.

"Adventures in The Land Of The Good Groove" es un disco modesto, de nulas aspiraciones líricas (las letras de la canciones repiten cosas como "I wanna go to! (Wanna go to!) The land of! (The land of!) The good groove! (The good groove!!)" o "Poontang, Poontang, where you want it/ Slept all night with my hand on it/ Give me some of that yum yum/ Before I sleep tonight") aunque indispensable, por lo menos para mi que estoy convencido de que Nile Rodgers es el mejor guitarrista del mundo. Este es un álbum de funk urbano, minimalista y festivo que está compuesto por ocho canciones, siete de ellas irresistibles ejemplos de que Rodgers conocía como nadie la tierra del buen groove, y que una vez archivados los "clichés" de los que abusó en la última etapa de Chic, podía sonar creativo y actual como ningún otro. La canción restante -"My Love Song For You", cantada a dúo junto a Sarah Dash- es una balada exquisita, merecedora de integrar las mejores antologías del género. Por último, y como no podía ser de otra manera, la banda de apoyo estuvo compuesta por Bernard Edwards, Rob Sabino y Tony Thompson, más medidos que nunca, aunque deslumbrantes como siempre.

Nile Rodgers demostró con este disco que todavía tenía mucho funk para ofrecer, y que seguiría brillando durante los ochenta, aunque con un suceso mucho menor que el que obtuvo con Chic.

Track List:
01. The Land Of The Good Groove
02. Yum-Yum
03. Beet
04. Get Her Crazy
05. It's All In Your Hands
06. Rock Bottom
07. My Love Song For You
08. Most Down

lunes, 24 de noviembre de 2008

The Gap Band - The Gap Band III (1980)

Si, si ¡aquí es adonde viene "Quema Caucho Sobre Mi"!
Alguna vez, un amigo que vivió con intensidad las noches de principios de los ochenta, me contó que pocos momentos se acercaban tanto al éxtasis dentro de un boliche como el arranque de los motores que preanuncian el inicio de la canción... pero a no confundirse, que The Gap Band son mucho más que los interpretes de un éxito para las pistas de baile.

Los hermanos Charlie, Ronnie y Robert Wilson nacieron en Oklahoma y comenzaron su carrera en 1967 como Greenwood, Archer, and Pine Street Band. Este nombre fue elegido para homenajear tres calles de su barrio que habían sido el epicentro de graves enfrentamientos raciales. A principios de los 70's el nombre de la banda se abrevió a The G.A.P. Band, y a la hora de editar su debut "Magician's Holiday" (1974) ya eran The Gap Band. Durante todos esos años actuaron continuamente y esa experiencia les permitió desarrollar un sonido muy particular: lleno de matices, aunque contundente y accesible.

“The Gap Band III" (irónicamente, su quinto LP) es el mejor compendio de las virtudes del grupo. En este disco intercalan funk crudo con quiet storm, y en ambos estilos dejaron varias canciones para la posteridad. "Burn Rubber On Me" y "Humpin" son clásicos imperecederos, dos bombas repletas de groove que no han perdido ni un ápice de su atractivo original; por otra parte, las baladas "Yearning For Your Love" y "Nothin' Comes To Sleepers" se transformaron en un modelo a imitar en los años venideros por decenas de músicos de R&B.

Aunque se suele menospreciar a The Gap Band y en particular a este disco, su escucha es esencial para comprender gran parte de la música negra que se hizo durante la década del ochenta.

Track List:
01. When I Look In Your Eyes
02. Yearning For Your Love
03. Burn Rubber On Me (Why You Wanna Hurt Me)
04. Nothin' Comes to Sleepers
05. Are You Living
06. Sweet Caroline
07. Humpin'
08. The Way
09. Gash Gash Gash

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Locksmith - Unlock The Funk 12" (1980)

Como le comentaba al amigo Italoplayboy, Basement Jaxx utilizó un sample de "Far Beyond" en su "Red Alert", una de mis canciones favoritas de los noventa. A partir de conocer ese dato, me puse a investigar y descubrí a Locksmith y a "Unlock The Funk", su único disco.

En el LP predominan las canciones jazz-funk instrumentales, de impecable factura (a fines de los 70's Locksmith fue la banda de acompañamiento de Grover Washington Jr.) aunque irremediablemente aburridas. Me temo que los soporíferos exponentes nacionales del género han hecho mella en mi opinión, y que el jazz-funk nunca va a interesarme... Como sea, el motivo por el que elegí postear este 12” es que "Unlock The Funk" y "Far Beyond" son canciones desquiciadas, tan salvajes como las de cualquier banda callejera. Puro groove carnal (y matemático) que no merece ser ignorado por los amigos funk-adictos."Black Jack", en cambio, es una buena muestra de la faceta más jazzera del grupo.


Track List:
01. Unlock The Funk
02. Far Beyond
03. Black Jack

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Lowrell - Lowrell (1979)

¿Les ha pasado alguna vez que durante un espectáculo de magia han descubierto cuál es el truco que están haciendo sobre el escenario? Bueno, tan frustrante como eso es escuchar "Massive Classics - Volume One", una recopilación que incluye algunas de las canciones que Massive Attack sampleó en sus discos "Blue Lines" y "Protection". Para mí (fan acérrimo de la banda) fue realmente decepcionante descubrir que los Massive Attack no eran tan creativos como siempre había pensado. El tema es que en la mayoría de los casos lo único que hacían era utilizar fragmentos de canciones de otros músicos, a la que solo les agregaban una pista vocal nueva y listo, ya tenían "su" canción. Ese es el caso de "Lately” en el que toman un sample de "Mellow Mellow Right On" de Lowrell, la batería de "Joy" de Isaac Hayes, y sobre esa base añadieron un scratching y la imponente voz de Shara Nelson. Valido, por supuesto, aunque enterarme de lo básico del artificio haya significado todo un desengaño. Será que en los tiempos que corren se hace cada vez más difícil creer en la magia... A pesar de eso, escuchar "Massive Classics" tuvo su lado positivo, ya que ahí descubrí a Lowrell y también a algún otro grupo que próximamente tendrá su post en este blog.

La biografía de Lowrell Simon es muy breve: fue cantante de The Lost Generation (1970-1974) un grupo de mediano suceso de su Chicago natal. A partir de 1974 participó en un par de proyectos fallidos, hasta que en 1979 editó "Lowrell", su único trabajo como solista. "Lowrell" es una pequeña maravilla de smooth soul, lleno de ritmos funk y de grooves disco. La producción artística del álbum estuvo a cargo de Eugene Record de Chi-Lites, y es de una sofisticación extrema. El hit, por supuesto, es "Mellow Mellow Right On", una embriagadora melodía de más de diez minutos de duración, aunque el resto del disco mantiene el nivel y las cuatro canciones restantes son igual de adictivas.

Lamentablemente, este es la última placa editada por Lowrell Simon al día de la fecha.

Track List:
01. Out Of Breath
02. You're Playing Dirty
03. Overdose
04. Mellow Mellow Right On
05. Smooth And Wild

jueves, 6 de noviembre de 2008

Marvin Gaye - Here, My Dear (1978)

Pocos músicos tienen una discografía tan rica y llena de matices como Marvin Gaye. Su obra ha resistido el paso del tiempo, los cambiantes standards de calidad establecidos por la industria musical, e inclusive el contrapeso de haber tenido una descendencia poco afortunada -el siempre cínico Ian McCulloch dijo alguna vez que el problema con Marvin Gaye es que nos había dejado como herencia toda una prole de cantantes maricones-. Sus discos de los sesentas son pequeños ejercicios de estilo a lo Motown, llenos de hits y buen gusto. "What's Going On" (1971) es una obra mayor, un disco comprometido en sus planteos líricos e innovador en el aspecto musical. Que sea señalado como el mejor de la historia de la música pop seguramente es una exageración, aunque está fuera de toda discusión que marcó un antes y un después en la música Soul. "Let's Get It On" (1973) y "I Want You" (1976) se convirtieron en clásicos a pesar de ser totalmente opuestos a su antecesor: son discos sensuales y refinados, creados para glorificar al amor físico por sobre todas las cosas. Sin embargo, mi preferido es "Here, My Dear" (1978), un disco que fue editado originalmente con el formato de álbum doble, y que en el momento de su publicación sufrió un rechazo unánime.

La historia de "Here, My Dear" es fascinante. Marvin estaba casado con Anna Gordy (hermana de Berry Gordy Jr., el dueño de Motown) quien era diecisiete años mayor que él. En 1975, después de once años juntos, esta relación explotó debido a las reiteradas infidelidades de Gaye, quien ya tenía dos hijos junto a Janis Hunter. El divorcio era inevitable y se cerró fuera de los juzgados en 1977, cuando los abogados de Gaye se comprometieron a pagarle a Anna Gordy la suma de seiscientos mil dólares. Como el fisco perseguía a Marvin y este tenía confiscados sus ingresos, la única manera de conseguir el dinero adeudado era comprometiendo los ingresos a cobrar en concepto de adelanto y derechos de autor de un próximo disco. Lo primero que pasó por la cabeza de Marvin Gaye fue grabar un álbum mediocre para terminar con el trámite lo más rápidamente posible, aunque al poco tiempo cambió de opinión. Por resentimiento, por dolor o por inquietud artística, Marvin se encerró durante un año y compuso un disco que contaba el final de su matrimonio, exorcizando todo el enojo y la frustración que rodeaba a su divorcio.

Lo dicho, "Here, My Dear" fue considerado un fracaso en el momento de su edición, tanto por la prensa como por el público.
¿Cuales fueron los motivos? Bueno, para empezar, este disco no tenía nada que ver con el compromiso social ni con la exhuberancia compositiva de "What's Going On", tampoco con el clima lujurioso de "Let's Get It On" y mucho menos con la atmósfera festiva de la música disco que aún dominaba los rankings de R&B en 1978. Sin embargo, "Here, My Dear" es un álbum asombroso, una obra barroca de contenido desgarrador. Sin hits obvios (el simple fue "A Funky Space Reincarnation", cuya duración es de más de ocho minutos) ni canciones de relleno, Marvin Gaye ofrece su alma en una hora y trece minutos de doo-wop, smooth soul y funk (muy) contenido, y finalmente consigue encandilarnos con el opaco brillo de estos catorce mid-tempos cuyas letras retratan la desintegración de una pareja con una honestidad sin precedentes.

"Here, My Dear" es un álbum singular, de una belleza obscena si se quiere, pero que cumple hasta las últimas consecuencias con la cada vez más olvidada premisa de transformar la miseria en arte.


Especialmente dedicado a mis amigos Juanjo y Xavier, tan fans del disco como yo.

Track List:
01. Here, My Dear
02. I Met A Little Girl
03. When Did You Stop Loving Me, When Did I Stop Loving You
04. Anger
05. Is That Enough
06. Everybody Needs Love
07. Time To Get It Together
08. Sparrow
09. Anna's Song
10. When Did You Stop Loving Me, When Did I Stop Loving You (instrumental)
11. A Funky Space Reincarnation
12. You Can Leave, But It's Going To Cost You
13. Falling In Love Again
14. When Did You Stop Loving Me, When Did I Stop Loving You (reprise)

miércoles, 29 de octubre de 2008

William DeVaughn - Be Thankful for What You Got (1974)

Siguiendo la línea de los posteos anteriores, este disco también tiene una historia muy particular. William DeVaughn trabajaba como empleado del gobierno estadounidense y solo se desempeñaba como músico en sus ratos libres. Un buen día, William decidió grabar una canción propia y pagó de su bolsillo los u$s 900 (o u$s 400, según la fuente) que costaba la sesión en los estudios Omega de Philadelphia. La canción era "Be Thankful for What You Got" y los músicos que participaron en la sesión fueron Norman "Mayor" Harris (guitarra), Ron Baker (bajo), Vince Montana (vibráfono), y Earl Young (batería). Ni mas ni menos que la base de MFSB, quizás el grupo más emblemático del Philly Sound, que editó once discos y sirvió de backing band en todas las producciones de Gamble & Huff. El dueño de Omega quedó maravillado por el resultado de la grabación y fichó a DeVaughn para grabar un Lp en el sello Roxbury Records.

"Be Thankful for What You Got" se editó como simple en 1974 y vendió cerca de dos millones de copias, transformándose en un clásico instantáneo. No era para menos, ya que estamos hablando de una canción hipnótica, dueña de un groove adictivo, y cuya letra dice cosas como esta:
"Though you may not drive a great big Cadillac
Gangsta whitewalls
TV antennas in the back
You may not have a car at all
But remember brothers and sisters
You can still stand tall"

El álbum, editado durante el mismo año, es un compendio de soul suave y refinado a lo Curtis Mayfield, su referente más importante. Aunque ninguna canción llega a la estatura de "Be Thankfull...", todas estuvieron a la altura de las circunstancias, redondeando un resultado impecable. La producción artística de este trabajo corrió por cuenta de John Davis y la banda de apoyo fue MFSB, esta vez al completo.

A pesar del suceso obtenido, DeVaughn (que era un Testigo de Jehová practicante) desapareció de la escena por un largo tiempo, aparentemente por motivos religiosos. Su siguiente disco, "Figures Can't Calculate", recién se publicó en 1980 y pasó completamente desapercibido, con la única excepción de una remake de "Be Thankfull...".

Sorpresivamente, William DeVaughn anunció para este año la edición de su tercer disco, llamado "Time Will Stand Still". Hay que estar atento a las letras que les va ha dedicar a los raperos actuales, que a diferencia de los "brothas" de los 70s ya no alardean sobre manejar grandes Cadillacs, sino sobre asuntos mucho más pesados...

Track List:
01. Give The Little Man A Great Big Hand
02. We Are His Children
03. Blood Is Thicker Than Water
04. Kiss And Make Up
05. Be Thankful For What You Got
06. Sing A Love Song
07. You Can Do It
08. Something's Being Done

jueves, 23 de octubre de 2008

Marie "Queenie" Lyons - "Soul Fever" (1970)

Al vivir en Argentina uno pierde la perspectiva para determinar con certeza si determinados discos son "ocultos", “de culto" u "olvidados". Y mejor ni hablar de Soul, ya que en este caso todos los discos son desconocidos... De todas maneras, creo que no me equivoco si señalo que "Soul Fever" es un disco totalmente ignorado, inclusive para la mayoría de los fans del género.

La biografía de Marie "Queenie" Lyons no es demasiado interesante, y seguramente su historia debe ser muy parecida a la de cientos de músicos: después de hacer coros durante años para gente como King Curtis, Fats Domino, Jackie Wilson y James Brown, Marie consiguió un contrato para grabar su único álbum en Deluxe, una filial de King Records el sello por el que editaba "The Godfather". En 1970 publicó "Soul Fever", con el que no obtuvo ningún tipo de suceso y luego... desapareció del mapa. Una historia corta, vulgar, y que ni siquiera tiene un final conocido. La cuestión es que este disco está tan, pero tan bien, que tranquilamente podría haber sido uno de los mejores del año, de la década o del siglo en cualquier aburrida lista que enumera de memoria los mismos apellidos una y otra vez. Marie "Queenie" Lyons tiene (¿tenía?) una voz increíble, una actitud a prueba de balas, y un par de canciones que en un mundo más justo hubiesen sido número uno de todos los rankings. La tremenda versión de “Fever” y la inoxidable “See And Don't See” son evidencias irrefutables en este sentido.

"Soul Fever" es otra prueba más de que hay muchas historias que no nos contaron, y que en algunos casos como este, son tan interesantes como la historia oficial.

Track List:
01. See And Don't See
02. Daddy´s House
03. You Used Me
04. Your Thing Ain´t No Good Without My Thing
05. Snake In The Grass
06. Your Key Don´t Fit It Anymore
07. Fever
08. I Don´t Want Nobody To Have It But You
09. We´ll Cry Together
10. I´ll Drown In My Tears
11. I Want My Freedom
12. Try Me